La actriz Vanesa Romero publica A solas conmigo, una novela con dos voces que narra una historia donde el amor se entrelaza con la traición mientras los personajes enfrentan el dilema de elegir entre un legado familiar o el amor.
Una explosiva combinación de pasión, venganza, enredos empresariales y amores que parecen imposibles, que evoca a fenómenos como Succession o Galgos.
LA OBRA
A solas conmigo, la segunda novela de Vanesa Romero que ahora publica el sello Suma, es una historia de traiciones, enredos, poder, sexo y amor ambientada en el ámbito empresarial, en concreto en el mundo de los medios de comunicación que tan bien conoce la autora. Un tema que genera gran interés entre los lec-tores, ya que cada vez son más los libros y series sobre empresas familiares que logran éxito a nivel mundial.
Contada en primera persona pero a través de dos voces muy diferentes, una femenina y otra masculina, que se van intercalando a lo largo de la narración en capítulos cortos y dinámicos, Vanesa Romero sabe meterse en la piel de sus dos protagonistas, Cata y Patrick, para componer un relato romántico con tintes de thriller psicológico donde la traición tiene un peso importante en la trama, pero donde también el amor y la amistad se hacen hueco en un relato que muestra lo mejor y lo peor del género humano.
El fuerte sentido de la responsabilidad, ante la gestión de un legado familiar a punto de desvanecerse, es el punto fuerte del protagonista masculino de esta ficción. Por su parte, la protagonista femenina se caracteriza fundamentalmente por su capacidad de empatizar con los demás, sea cual sea su condición, y la férrea lealtad que muestra en todo momento hacia sus amigos y todos aquellos que merecen su confianza. Enfrentada a ambos personajes, Susana, la antagonista de esta historia, muestra el lado más oscuro de nosotros mismos y solo se deja guiar por la ambición y el ansia de poder, riqueza y posición social.
Pero también, tal y como explica la autora en los agradecimientos de su novela, cada página escrita «es un reflejo de que la vida es un constante cambio y que abrazar lo inesperado es fundamental en la búsqueda de la autenticidad». Y si algo define a Cata, la protagonista de A solas conmigo, es, sin duda, esa cualidad de la que hace gala la au-tora. Una autenticidad y unos valores que enamoran al lector ya desde el principio de la novela, quien rápidamente empatiza con el personaje, sabedor de que las cosas no van a resultar nada fáciles para esta mujer, como no lo son para muchas mujeres que luchan día a día para mantenerse en pie y no perder ni un ápice de su dignidad, en un mundo, el laboral, donde en demasiadas ocasiones tienen las de perder.
«¿Cuánto estamos dispuestos a sacrificar por los «debería…»?», «¿Qué es lo correcto?».
«¿Dónde se establecen los límites?», «¿En el amor todo vale?», son algunas de las preguntas que Vanesa Romero se hace al final de su libro, una novela muy diferente, como ella misma reconoce, a Música para Sara, su debut en la ficción.
SINOPSIS
Cuando Cristóbal Suarch, el director de la prestigiosa revista Voces, fallece repentinamente a consecuencia de un infarto, su hijo, Patrick, que no sabe nada de negocios y solo se dedica a disfrutar de la vida a expensas de la fortuna de sus progenitores, se ve obligado a tomar las riendas del legado familiar, especialmente de la dirección de la revista, con la enorme responsabilidad que eso conlleva.
A pesar del shock inicial y de que Voces hace tiempo que solo reporta pérdidas, Patrick encontrará en las palabras que su padre le ha dejado por escrito en una enigmática carta las fuerzas necesarias para reflotar la revista, evitar la venta de la misma y salvar así el patrimonio de su familia y el prestigio de su apellido.
Sin embargo, y aunque a priori esa parece ser su mayor preocupación, pronto descubrirá que tiene otros grandes problemas a los que enfrentarse. Unas comprometedoras imágenes de su padre con Susana, la atractiva redactora jefa de la revista, harán que la vida de Patrick se convierta en un infierno.
En esa carta póstuma, Cristóbal ya le avisaba de que no se fiara de Susana y, desgraciadamente, tardará poco en darse cuenta de cuánta razón tenía su progenitor. En quien sí parece que puede confiar es en Cata, una de las integrantes de la redacción, autora del blog A solas conmigo y la mujer a la que la redactora jefa quiere destruir a toda costa.
Pronto surgirá la química entre Patrick y Cata, lo que no hará sino empeorar la situación de ambos, especialmente la de Cata porque… ¿quién es ella para creerse por encima de la todopoderosa Susana?
Redactora de la revista Voces desde hace siete años, Cata es sincera, directa y una persona de fiar. A sus treinta y cuatro años sigue persiguiendo su sueño de ser una gran periodista, con alma, como le prometió a su abuela cuando aún era una niña. Es autora del blog A solas conmigo, la única sección de la revista que acumula miles de lectores.
Aun así, y debido a su constante enfrentamiento con su redactora jefa, ha sido relegada a escribir los horóscopos de la revista, por lo que desde hace algún tiempo se plantea dejar su trabajo en Voces y emprender un viaje a Bali para iniciar una nueva etapa en su vida.
Patrick
A sus treinta y siete años, el único hijo del dueño de Voces tiene una imagen pública frívola y superficial. Sin trabajo conocido, dedica su tiempo a viajar e ir de fiesta en fiesta con sus amigos. Mujeriego, irresponsable y, en apariencia, carente de valores, la repentina muerte de su padre le enfrenta al mayor reto de su vida, convertirse en el patriarca de los Suarch y hacerse cargo de los negocios familiares, entre ellos la revista, que atraviesa el peor momento en sus ochenta años de historia, con grandes pérdidas económicas y unos inversores que no quieren seguir apostando por el negocio.
Susana
De carácter fuerte, inteligente y segura de sí misma, Susana es una mujer enormemente atractiva, exuberante y sensual. Redactora jefa de la revista, es la jefa de Cata y de otras veinte personas más. Gran profesional del periodismo, es, sin embargo, alguien sin escrúpulos y terriblemente ambiciosa y está dispuesta a hacer cualquier cosa para alcanzar el poder.
Siente una enfermiza animadversión por Cata, a la que en el fondo envidia, y lleva años menospreciando su trabajo y haciéndole la vida imposible en la redacción.
Pilar
La marquesa de Suarch, madre de Patrick y viuda de Cristóbal, es una mujer muy preparada que, a pesar de no tener un puesto ejecutivo en la gestión de los negocios familia-res, conoce los entresijos de la revista. Inteligente y astuta, Pilar procede de una familia de empresarios con una de las grandes fortunas del país. Formó con su marido una gran alianza empresarial y, ahora que él ha muerto, asesora a su hijo en su nueva etapa como director de Voces.
Simón
Abogado de la familia Suarch y gestor de Voces, es el que mejor conoce la difícil situación económica que atraviesa la revista y por eso intenta convencer a Patrick, como antes hiciera con su padre, de que es el momento de venderla, ahora que Yes Magazine, la revista más importante del continente asiático, está interesada en expandir su negocio en Europa.
Simón confía plenamente en Susana, quien le apoya en todas sus decisiones, incluso cuando Patrick no se muestra de acuerdo.
Isa
Amiga y compañera de Cata, está al frente del apartado de decoración y de la sección de bodas de la revista. Muy diferente a su amiga, a la que parece conocer a la perfección, Isa sueña con casarse con un millonario, tener hijos y vivir una vida plácida y sin respon-sabilidades.
Compañero de mesa de Cata e Isa, Pablo se encarga de la sección de gourmet. Como los demás, tras la muerte de Cristóbal teme por su puesto de trabajo en Voces. Sin embargo, pasará a formar parte del equipo de Cata en el departamento de eventos recién creado por Patrick, ocupándose de todo lo relacionado con el catering.
Luis
Es el responsable del apartado de cultura en Voces. Junto a Pablo, Isa y Cata, forma parte del grupo de «los cuatro fantásticos», un apodo que algunos utilizan de modo despectivo pero que para ellos es sinónimo de unión, amistad, confianza e integridad. Por eso los cuatro trabajan ahora organizando los eventos de la empresa, una oportunidad única para demostrar su valía ante el nuevo director y afianzarse en la empresa.
EXTRACTOS
«No había sido fácil sentarme delante de él y contarle que Susana, su mano derecha, me hacia bullying en el trabajo. Era un tema un tanto delicado y muy desagradable. Pero ese día toqué fondo, recogí mi dignidad del suelo y llamé a su puerta para comunicarle que me marchaba. Perdi el miedo a abandonar lo que más me gustaba en la vida, el trabajo».
«Había derramado muchas lágrimas por el camino, pues estaba viviendo en mis propias carnes la injusticia. Pero era realista, tenía un pie más fuera de la empresa que dentro con los últimos acontecimientos. Y si algo tenía claro era que no me iba a quedar con unas condiciones que me amargaran la existencia. Si me tenía que marchar, lo aceptaría. Una derrota a tiempo a veces es una gran victoria. Y la victoria en este caso para mí era la paz».
«Intenté ser amable. Estaba sintiendo mucha empatía con él. No lo conocía, pero en aquellos ojos vi tanto dolor durante ese rato de silencio que algo se removió dentro de mí, en forma de emociones, era la primera vez que me pasaba algo así».
«Fui a la cocina con mi táper para calentármelo. Cuando llegué, me encontré a Simón y a Susana hablando en una de las mesas. Tuve una sensación rara. No sabía muy bien cómo identificar lo que acababa de percibir entre ellos».
«Tenía razón, el mundo de Patrick estaba muy alejado del mío. Él era marqués y yo era una redactora que ganaba un buen sueldo, pero que no estaba acostumbrada al lujo. Me empecé a agobiar mientras me comía la tostada que nos acababan de traer, porque no le faltaba razón. Era la realidad. Quizá él estaba acostumbrado a ir besando a las chicas así porque sí. Apenas lo conocia».
«Y ese maldito día ya había llegado. Estaba sentado en el sofá del salón familiar con el corazón encogido y los ojos rojos de tanto llorar. Daría mi vida por volver a tenerle a mi lado.
«Papá, te echo tanto de menos. Perdóname por no haberte hecho caso. Dame fuerzas para poder hacerme cargo de todo esto. No sé ni por dónde empezar»».
«-Susana, no te voy a tolerar esta falta de respeto. Con idea o sin idea, aquí mando yo. Y no voy a despedir a Cata. Las decisiones las tomo yo, no tú. Además, lo he pensado bien durante estos días… y a quien voy a despedir es a ti por diferentes motivos, pero el principal es que tu trabajo no lo has hecho bien. Tienes una gran parte de responsabilidad de que estemos en esta situación. Tengo que cortar el problema de raíz. Quiero que dejes de trabajar en Voces».
